¿Qué es el neuromarketing y cómo utilizarlo?

En términos más generales, el neuromarketing también incluye el uso de la investigación en neurociencias en la comercialización. Por ejemplo, utilizando técnicas de resonancia magnética funcional o de otro tipo, los investigadores pueden encontrar que un determinado estímulo provoca una respuesta consistente en el cerebro de los sujetos de prueba, y que esta respuesta se correlaciona con un comportamiento deseado (por ejemplo, tratando algo nuevo).

Una campaña de marketing que incorpora específicamente el estímulo con la esperanza de crear ese comportamiento se puede decir que incorpora neuromarketing.

Uno de los retos es que, en algunos aspectos, todo el marketing es neuromarketing, ya que las campañas de marketing están casi siempre tratando de producir algún tipo de actividad cerebral que dará lugar a un comportamiento deseado (por ejemplo, la compra de un producto). Sin embargo, de la misma manera que el decir "todo es química" (ya que todos los seres vivos y no vivos están formados por moléculas) es cierto, pero no servicial.

¿Cómo se utiliza neuromarketing?

Neuromarketers utilizan la información que se encuentra en su investigación como punto de partida para las empresas:

  1. Entender mejor los deseos de los cliente y sus necesidades
  2. Revisar cualquier error que se realiza en la actualidad con el objetivo demográfico
  3. Consumidores apuntan en la dirección correcta hacia el "más adecuado" producto de que él o ella desee.

A veces, el neuromarketing se hace girar negativamente como el estudio y manipulación de los consumidores y en beneficio de los negocios. Sin embargo, esta percepción se debe en gran parte al temor de lo que se puede hacer con la información obtenida de la investigación de neuromarketing. Investigación neuromarketing en realidad se puede utilizar en una variedad de maneras para apoyar las prácticas de negocios, así como para abogar por el consumidor.

De hecho, esta nueva ciencia cuenta con una base muy acertada; ya que, el 93% de las decisiones que toma el ser humano son emocionales, se realizan de forma inconsciente. Muchas marcas ya se sirven de este componente emocional para conseguir mejores resultados en sus campañas publicitarias.

De este modo, cuando el consumidor ve el producto, inconscientemente decide si lo va a comprar o no, basándose en las emociones que siente al verlo. En la construcción de esas sensaciones positivas influyen numerosos aspectos, que van desde el logo de la marca, hasta el packaging o el emplazamiento del producto en la tienda; sin olvidar, por supuesto, el tipo de comunicación publicitaria que realiza.

Las emociones también condicionan nuestro lado más racional. Incluso se da el caso de que nuestro lado emocional nos lleve a buscar razones para adquirir un producto; como puede suceder cuando nos encontramos un producto, el cual deseamos comprar, pero nos frena su precio... en ese momento nuestro inconsciente se pone en marcha para buscar razonamientos lógicos que justifiquen dicha ansiada inversión.

¿Cómo el Neuromarketing puede mejorar la experiencia de compra?

Las actuales técnicas de neuromarketing ofrecen diferentes posibilidades en función del nivel de profundidad al que se quiera llegar.

El diseño de un punto de venta (mobiliario, colores, ubicación, promociones, secciones, etc.) mejora la experiencia de compra si hace uso de los conocimientos e información que le aporta el neuromarketing. Lejos del criterio “me gusta” o “no me gusta” es posible utilizar criterios objetivos para su optimización.

El análisis de los deseos de los consumidores, necesidades, experiencias, sentimientos, recuerdos, atención, percepción, memoria y motivaciones de las personas permite recopilar información fundamental para diseñar paso a paso la experiencia de compra.

La Psicología en general y el neuromarketing en particular nos aportan conocimientos que, correctamente aplicados, suponen una ventaja competitiva en el mercado.

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